Metal fever will run into your veins!

  • Random
  • Archive
  • RSS
banner

El vagabundo

Esta historieta la escribí hace un tiempo… Me quedó bastante bien para hacerla en una hora ^^ 

En una tarde fría de invierno, bajo la tenue luz de las farolas despertándose, el vagabundo, pasea bajo el manto de polvo que eleva la ciudad. Ya no recuerda por qué pasea solo desde hace tantos años, ni por qué otros tienen comida cuando desean y el no, pero sigue vagando sin rumbo aparente, pues espera encontrar un destino. Se mira en los cristales de los aparadores, y no ve a alguien malo, simplemente, a alguien a quien la vida no ha tratado como se merece, una persona con el pelo despuntado, barba descuidada, ropa deshilachada y una vida un tanto desperdiciada. ¿Por qué el no tenía destino? ¿Acaso era algo tan difícil que la vida le diese esa carta de la baraja? Todo el mundo tenía metas menos él… No comía desde hacía dos días, la gente le mira con desprecio, como si de un criminal se tratase, pero el sabe que no es su culpa, otros vagabundos dan mala imagen de lo que él es en realidad, y la gente no ve a alguien honrado que quiere comer, si no a alguien con ansias de provecho que desea darle otro trago a esa botella de Whisky del mercado. ¿Por qué es tan cruel la vida? … El vagabundo se miró una vez más en el aparador, pero ya no vio su reflejo, pero si que se vio a si mismo, vio su propio destino, ¡el suyo y el de toda la humanidad! ¿Habría resuelto él el enigma infranqueable?

Ahora ya lo entendía todo, el siempre había tenido ese destino, pero se negaba a verlo, como la mayoría de la gente, que ignora la verdad cuando la tiene justo ante sus ojos, todo el mundo puede ver su destino… ¿Por qué no lo ven? Si lo viesen no se portarían tan mal con el pobre vagabundo, ¡tenían que saberlo! El vagabundo empezó a andar, por esa calle iluminada y solitaria, con una carretera sin coches y dos aceras sin almas, ni una sola.

Caminó por tres minutos, hasta que pudo ver una esbelta flor entre otras muchas, dando por finalizada su jornada. Se acercó a la florista mientras cerraba la tienda: - ¿Qué desea? Ya estoy cerrando, pero si quiere puedo hacer una excepción por usted. – No hace falta joven muchacha, solamente me agradaría saber una cosa… dime… ¿conoces tu destino? – Nunca nadie antes me había preguntado tal cosa – respondió la muchacha – Pero ahora que lo dice… creo que sí. Mi destino es hacer felices a personas que compran rosas para sus parejas, hacer que un enfermo dibuje una sonrisa con ese ramillete que le trae su hijo, hacer que las macetas no se sientan solas y que las casas se llenen de vida, ese es mi destino. – El vagabundo meditó por unos segundos, dibujando una mueca de confusión, y dirigió su mirada a la florista: - Veo que aún no lo sabes […]

El vagabundo partió de nuevo, iniciando su particular viaje, mirando hacia atrás dijo: - Ahora llora la muchacha de alegría, pues ya conoce su destino y puede ser feliz.- Y siguió su camino. En esa calle ya no tan vacía, topó con una mujer que iba con su hijo de poco más de tres años. La mujer parecía aletargada, un tanto apagada, tanto de color como de ánimos… El vagabundo se preguntó por qué, y decidió preguntárselo a la mujer: - ¿Qué por qué? Pues porque llevo todo el día de aquí para allí, comprando, fregando la casa, haciendo la comida… ¡Y lo que me queda! No paro, no paro. – El vagabundo decidió darle una alegría a esa mujer tan ajetreada y le dijo: - ¿Sabes cuál es tu destino? – Sí, ahora mismo hacer la cena.- Respondió sarcásticamente la mujer. – Déjame enseñártelo […]

El niño también había sido testigo de la acción del vagabundo, el cual miró atrás nuevamente y dijo: - Ahora vosotros que lloráis de felicidad ya sabéis la verdad.- Y siguió su camino. Al poco tiempo, girando bruscamente una esquina, apareció un joven con un aspecto descuidado, y chocándose a propósito con el vagabundo le gritó: - ¡Quítate de en medio asqueroso! ¡Como me vuelvas a tocar te arranco la cabeza! ¿Me entiendes compadre?- El vagabundo le miró, y se quedó pensando que esa persona en concreto, era la que debía conocer su destino más que nadie, pues son los que al ser felices, no molestarán más al vagabundo, pues sabrán que así no ganan nada. El vagabundo se acercó al joven por la espalda, le cogió con suavidad el hombro, y antes de que el joven pudiera decir nada, el vagabundo le dijo: - Ahora déjame que te explique por qué has de ser feliz el resto de tu vida […]

El vagabundo marchó, y como si de una costumbre se tratase, miró atrás y dijo: - Ahora ya comprendes que yo no soy malo y puedes ser feliz, y hacer feliz a otra mucha gente -. Y siguió su camino, pero no pudo andar mucho más, pues el hambre ya se notaba en sus débiles piernas, y se sentó para descansar, pensando en lo feliz que le había hecho aquel descubrimiento, así que dibujó una sincera sonrisa en su cara. Un joven, esta vez más cuidado que el anterior, se acercó al vagabundo: - Señor, ¿se encuentra usted bien? Puedo ofrecerle esta bolsa de churros recién comprada, yo voy a casa y puedo comer cualquier otra cosa. – El vagabundo vio la bondad en aquel chico y no pudo resistirse a querer hacer saber a aquel muchacho que tenía que conocer su destino, pues así sería muchísimo más feliz, y como persona bondadosa, se lo merecía. De tal manera, el vagabundo preguntó: - ¿Sabes cual es tu destino, muchacho? – Jajaja – respondió – vivir, señor. – El vagabundo quedó muy confuso por esa respuesta, y volvió a preguntar.- … ¿Sabes cual es tu destino? – Vivir – volvió a responder el joven.- todos tenemos ese mismo destino.- y esbozó una sonrisa. - ¡Mientes! – Dijo el vagabundo con las pocas fuerzas que le quedaban.- Yo he visto el destino, ¡el más feliz que puede haber! ¡Y lo he visto en ese escaparate del final de la calle! ¡Me ha abierto los ojos!.- El joven miró al final de esa calle ya no tan vacía y volvió a mirar al vagabundo.- Señor… eso no es ningún escaparate, es una funeraria… - ¡Por eso mismo! Todos moriremos, es el mejor destino que puede haber.- Dijo el vagabundo.- Se equivoca señor. Es bien cierto que nuestro destino es la muerte, y eso es algo inevitable, pero lo que de verdad da la felicidad, es todo lo que pasa antes de ese destino, la vida, es lo verdaderamente bonito, y el destino de todo ser, es vivirla, pues para eso ha nacido.- El vagabundo se levantó, temblando y con la mirada perdida, dejó caer su navaja de la mano, y miró al joven.- Entonces voy a encontrarme con el peor de los destinos, jovencito, pues ese ha de ser el justo castigo para el que ha arrebatado el suyo a cuatro nobles personas.- … Miró al frente, rehusó la bolsa de churros, cogió aire… Y siguió su camino.

  • 1 year ago
  • 17
  • Permalink
  • Share
    Tweet

17 Notes/ Hide

  1. rotten-rose likes this
  2. metalkaii posted this
← Previous • Next →

Portrait/Logo

free counters

About

Avatar Playing guitar is not a hobby, it's a form of living!

Following

Yeah

  • Photo via rotten-rose
    Photo via rotten-rose
  • Photo via did-you-kno

    Source

    Photo via did-you-kno
  • Question via roseshock
    Anonymous asked: why you reblog some satanic pentagrams

    It’s a transmutation circle from Fullmetal Alchemist…

    image

    Question via roseshock
  • Photo via calciumxo
    Photo via calciumxo
See more →
  • RSS
  • Random
  • Archive
  • Mobile

Effector Theme by Carlo Franco.

Powered by Tumblr